Google+ Taller de Escritura Creativa de Sevilla: Procastinar, Adela Llerna

Procastinar, Adela Llerna

Aunque parezca una palabrota, este vocablo viene a resumir cuanto me viene ocurriendo últimamente. En concreto desde el viernes pasado cuando asumí la tarea de escribir un folio sin mi palabra favorita, la cuál no pienso escribir para no caer en el error a obviar.
Esta palabra resume una actitud muy común desde nuestra infancia y suele ser bastante frecuente, sobretodo cuando tenemos una obligación un tanto pesada para realizar o ajena de diversión.
Consiste en hacer cualquier cosa excepto aquello pendiente. Si por ejemplo hemos decidido ponernos a escribir, en ese momento surgirá una urgencia doméstica del tipo: “voy a poner la lavadora o la semana próxima no tendré camisetas limpias” o “me parece haber oído el teléfono”, o “me ha entrado hambre, merendaré antes de ponerme a escribir”,  etc. y nos abandonamos a esas otras actividades.
Procrastinar es una palabra espantosa, pero ¿quién no ha caído en esta especie de influjo? ¿No es como estar hipnotizado para hacer justamente lo contrario?
He tardado tres días en empezar a escribir esto siendo un simple ejercicio literario, pensando probablemente en mi falta de capacidad para realizarlo. Pues si tuviera seguridad en el resultado, independientemente de la calificación del mismo, habría podido hacerlo en cinco minutos, por lo tanto, vuelve a confirmarse: la falta de autoestima o el exceso de perfeccionismo, es un potente freno a la hora de hacer cualquier cosa. Y ambas son las dos caras de una misma moneda.
Si en lugar de fomentar la competitividad en el colegio o en las familias nos hubiesen enseñado a querernos tal como somos, seríamos personas mucho más seguras y felices. Pero nunca es tarde, quizás hoy y ahora sea el momento de decir: ¡Qué bien lo hago, salga como salga!
De esta manera, siento ganas de escribir no un folio, sino veinte más. ¡Folios en blanco a mí! ¡Dejareis de ser vírgenes!
La lavadora puede esperar…la merienda, mejor no.