Google+ Taller de Escritura Creativa de Sevilla: Penduleando, Manolo Martínez

Penduleando, Manolo Martínez


Un péndulo se mece

entre mis sentidos y mi razón.

Un ahora sí, ahora no

 Una  duda, una vacilación

Una-muno me contagió

su nostalgia de Dios.
Me hice creyente

por solo dos monedas:

mis dos hijos.
Estirarles la vida,

más allá de la vida,

bien valía mi traición.
Aún así,

danza en mi amor,

la aterradora pregunta:

¿sóis hijos míos,

o de las sombras de Platón?
La certeza

es un estado ridículo,

me recetó Voltaire,

una noche de desesperanza.
O ipso facto

florecen muchos Pablos

cayéndose del caballo,

o se matrimonian

las sotanas y el caos.
Y, aún así,  me duele reducir

a Sara Vaughan,

 y a una hora de taberna

con una cerveza bien fría,

al azul y a los viernes,

a Roma y a las risas,

a un beso rubio de cuatro años

o a un papatequiero  de once,

a un mísero sanseacabó.
Necesitamos urgente

un SMS del todopoderoso

un comunicado vaticano,

una encíclica,

cualquier cosa

que nos tergiverse.

Pero,

cómo van a  dormir para siempre

las sonatas de Bach,  

las putas de Fellini,

los cerezos del Jerte

o tu risa de navidad.
Puede que él no estuviera nunca,

y que lo del opio del pueblo

fuese una verdad más.

Puede que todo sea cera derretida,

y un pabilo que se apaga .
O quizás

 aparezca algún día,

si desescombramos los púlpitos,

si vaciamos los dogmas de cieno,
 
o si vendemos los candelabros de plata.