Google+ Taller de Escritura Creativa de Sevilla: De paseos en bicicleta e historias para ponerse de los nervios

De paseos en bicicleta e historias para ponerse de los nervios

Hacía ya una buena cantidad de tiempo que no me pasaba por aquí para escribir algunas líneas. Como algunos de ustedes sabe ya, estuve en Ciudad de México los últimos cuatro meses terminando de escribir mi segunda novela, visitando a la familia y trabajando, todo al mismo tiempo. Mirando el historial de post, las últimas anotaciones que hice corresponden justamente al momento de mi partida. Les escribía, de hecho, desde el aeropuerto de Barajas, sacando partido al tiempo ese que se pierde esperando el abordaje. Pues bien, estoy de vuelta en Sevilla, más contento que el emoticón smile de Whatsapp, empezando nueva temporada de talleres, emprendiendo nuevas aventuras laborales y conociendo gente nueva, alumnos nuevos, proyectos literarios nuevos. Todo nuevo, vamos. Me siento como cuando le quito el fino plastiquito ese que tienen los libros recién comprados. Una maravilla. 
Ya sin más rollos, porque esta pretende ser una entrada breve, quería contarles, porque me he emocionado mucho por ello, que en el curso avanzado de esta temporada trabajaré con dos alumnos que me han dejado bastante curioso, cuyos proyectos, nada más de oídas, son bastante apetitosos. Les hablo de Manuel Jesús Palma Roldán (@ManuJesusPalma) y Juan Bullón (http://bugapro.com/), cuyos perfiles de alumno están próximos a estrenarse en este blog.


Manuel Palma (periodista que actualmente publica en un montón de blogs y páginas web) está escribiendo una novela de suspenso, de esas historias oscuras y misteriosas que transcurren en un lugar frío y regularmente nublado de Eurpoa (no revelaré demasiados detalles para no hacer spoiler), donde una serie de extrañezas en torno a una niña y la muerte repentina de montones de animales del bosque alertan a los habitantes de un pueblo. La novela de Manuel es de esas historias tétricas que le estresan mucho a uno, pero de un modo tal que se termina agradeciendo. Vamos, que tiene una pinta estupenda. Y estoy seguro de que trabajar su proyecto en el taller será una gozada... con lo que me gusta a mí una historia de terror. ¿A ustedes no?
Por otro lado está Juan Bullón, un hombre afable que me ha sorprendido, como me explicó que suele hacer con la mayoría de las personas a las que conoce por vez primera, debido a su apariencia marcadamente joven, cuya correspondencia tiene poco que ver con su edad. Los datos duros sobre ésto que acabo de decir, y la idea misma no tiene la mayor relevancia, se los cuento porque, bueno, uno se queda en la mente con esos detalles de la vida que en su momento produjeron interés... Lo que sí merece la pena decir sobre Juan Bullón es que ha llegado al taller con un proyecto de narrativa breve (llamémosle relato, cuento, no se sabe aún), una serie de textos inspirados en sus andanzas como ciclista experimentado que hablan sobre la vida y reflexionan sobre la naturaleza humana desde la más interesante de las perspectivas: la del deportista, que además de escribir se ha dedicado anteriormente al mundo de la producción audiovisual. ¿Qué sorpresas nos traerán sus textos? No se imaginan las ganas tan grandes que me dieron de hincarle los dientes a esos textos. 
Pues bien, así empieza de momento la temporada del curso avanzado, con historias de paseos en bicicleta e historias para ponerse de los nervios. Ya está, lo he dicho. Me lo he sacado del sistema. ¡Qué bien se siente uno después de compartir una noticia como esta! Y es que deben saber ustedes qué tipo de habas se cuecen en este lugar, donde yo no me canso de aprender y sorprenderme. Algo me dice que los proyectos de éstos dos nuevos alumnos darán luego de qué hablar.
...bueno. Y ustedes, ¿qué? ¿Cómo va el otoño hasta ahora?
Israel Pintor.